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A esta activista, reportera y escritora florentina (29 de junio de 1930), Milán Kundera la calificaría como la precursora del periodismo moderno. Partiría hace 15 años.


Fue un personaje fascinante y provocador, una vida de leyenda como para el cine… amada y odiada al mismo tiempo, crecería en la Italia facista de Mussolini. Con solo 10 años y del lado de la resistencia sería correo humano durante la Segunda Guerra mundial.
Agresiva, irreverente e insobornable por su lengua mordaz y áspera a la hora de interpelar a su interlocutor, no se amilanaría frente al poder, siempre lo encaría.
Desde los años 50 se pasearía por todos los continentes y pondría en jaque a las personalidades políticas que dominaban al mundo.
En los 60 instalaría su cuartel general en Nueva York y publicaría El sexo inútil – Viaje en torno a la mujer, sobre la situación y la condición en Oriente de la mujer, con este escrito iniciaría un largo desencuentro con el islam a lo largo de su vida.
Sería corresponsal de guerra en todos los conflictos bélicos de su época, desde Vietnam en llamas y las muertes de Martin Luther King y Robert Kennedy hasta la matanza de Tlateloco en México1968.
En los 70 se enamoraría de uno de los líderes de la oposición griega a la Dictadura de los Coroneles, Alekos Panagoulis quien sería su pareja, hasta que falleció en extrañas circunstancias en mayo de 1976.

Su faceta de escritora se consolidaría con dos obras, la primera todo un bet seller, Carta a un niño que nunca nació sobre su embarazo y aborto, y la segunda publicada en 1979, es una novela bellísima pero muy dura que les recomiendo buscar, Un hombre (Un uomo), es la historia de su romance apasionado con Alexandros.

Para esos años publicaría su obra maestra del periodismo, ‘Entrevista con la historia’ dedicada a “todos aquellos que no gustan del poder”; “un testimonio directo sobre 26 personajes políticos de la historia contemporánea… un documento a caballo entre el periodismo y la historia”, diría ella en el prólogo.

Su faceta transgresora y anárquica la dejaría ver en toda su extensión cuando al poco tiempo del triunfo de la Revolución Iraní, Oriana lograría un hit al entrevistar al Ayatolá Jomeini en 1979. Es muy recordado el momento en el que la periodista lo desafía al preguntarle sobre la condición femenina en Irán y se descubre la cabeza en presencia del Ayatolá.

Para el siglo XXI, se quitaría la mordaza auto impuesta por casi una década y arremetería con contra el Islam y Europa, luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Lanzaría la trilogía: ‘La rabia y el orgullo’, ‘La fuerza de la razón’ y Oriana Fallaci se entrevista a sí misma – El apocalipsis, en los que sostendría la tesis de que el islamismo era “el nuevo nazismo” y describiría la realidad de la Guerra Santa.

«Quiero morir en la torre de Mannelli mirando el río Arno desde el Puente Vecchio. Era el cuartel general de los partisanos que gobernaba mi padre, el grupo de “Justicia y Libertad”. Miembros del Partito d’Azione, liberales y socialistas. Cuando era niña iba allí, y mi nombre de batalla era Emilia. Entregaba las bombas de mano a los adultos. Las escondía dentro de la cesta de ensalada».

La libertad no tiene patria. Me desagrada morir, sí, porque la vida es bella, incluso cuando es fea

Equipo creativo del pódcast de La Bernardi: editora Isabella Prieto, comunicadoras Sofía García y María José Campo y editor de audio, Marcio Reyes. Escúcha 🔈 cada viernes 𝗟𝗮 𝗕𝗲𝗿𝗻𝗮𝗿𝗱𝗶, una historia entre Colombia e Italia en el programa Café Cultural por Clásica 88.5 FM https://www.clasica885.com Pódcast disponible en www.labernardi.com y en spotify.