Saltimboca en el Trastevere
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Por Ana Milena Puerta*. La bella Roma es muchas ciudades, muchas culturas y muchos mundos en una sola y trepidante ciudad que te envuelve y sorprende. Me sentí abrumada cuando divisé, desde una buseta de transporte público, el Coliseo Romano y pensé que jamás podría vivir en un lugar donde –mientras voy al trabajo- me encuentro con tanta historia junta. Imposible.

Entonces caminamos con mi esposo, pasando un puente sobre el río Tíber, hacia el pintoresco barrio del Trastevere (detrás del río Tévere o Tíber) donde es posible no ver turistas, pero si muchos artesanos, paisanos, vendedores, caminantes o personas disfrutando de un buen café o una copa en sus diversos lugarcitos, bares y restaurantes.

Decidimos almorzar en uno de los locales más conocidos y visitados por los romanos en la Piazza Mastai, la Ostería Pucci, con la condición de no comer más pizzas o pastas sino una preparación de la tradicional cocina romana, algo que no conociéramos. Y la encontramos.  

Se trata del Saltimboca, un plato que se prepara con carne de carnero y prosciutto crudo, se acompaña con patatine (papas) y una copa de vino blanco.

La siguiente receta, muy fácil y deliciosa, es una reinvención a partir de la original, con ingredientes colombianos. Tiempo de preparación: ½ hora. Ingredientes: 4 filetes delgados de lomo fino de res o ternera / Hojas de salvia / 4 lonchas de prosciutto o jamón serrano, de un tamaño similar a los filetes de carne / 1 y 1/2 vasos de vino blanco / Pimienta, sal / Una cebolla cabezona finamente picada / Dos cucharadas de harina de trigo / Palillos de madera / Aceite de olivas (2 cucharadas) / Mantequilla (2 cucharadas).

La salvia (Salvia officinalis), originaria de la región mediterránea, esta hierba aromática es muy usada en la cocina italiana, especialmente para adobar o condimentar la carne de cerdo o carnero.

Elaboración: en una tabla salpimiente cada filete, luego extienda uno a uno, coloque sobre el lomo unas hojas de salvia, luego una loncha de prosciutto o jamón serrano y asegúrelos con un palillo a cada lado. Pase cada filete listo por harina de trigo y sacuda el exceso. Reserve hasta tenerlos listos todos. Caliente una sartén amplia y vierta el aceite de olivas y la mantequilla, coloque los filetes por la parte donde va el jamón serrano, sofría por un minuto, voltéelos por la otra cara y deje sofreír otros dos minutos. Sáquelos del sartén. Coloque a sofreír en el mismo sartén las cebollas finamente picadas hasta que doren y luego sobre ellas el vino blanco. Reduzca un poco la salsa. Sirva cada filete en platos y vierta sobre ellos la salsa. Puede acompañarse con tajadas finas de papas fritas o papas horneadas y ensalada verde.

*Caleña, comunicadora, conversadora y escritora de poemas, cuentos y recetas de cocina. Amante de la literatura, la cultura ciudadana y el mar. Coleccionista de atardeceres, aves en vuelo y charlas interminables.